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Información Técnica

Acuerdos ambientales
Existe a escala mundial una presión creciente para mejorar la calidad del manejo forestal. Han surgido preocupaciones acerca de cuestiones ambientales y sociales asociadas a las prácticas forestales tales como los efectos sobre la biodiversidad, el cambio climático, la desertificación, las inundaciones, los conflictos sobre los derechos de uso de la tierra y el desarrollo sostenible. Estas preocupaciones han llevado a celebrar acuerdos internacionales para reducir los impactos de los aprovechamientos forestales y mejorar las estrategias del manejo forestal.

La República Argentina ha firmado y ratificado numerosos acuerdos ambientales globales, algunos de los cuales tienen lineamientos, productos, contenidos y alcances de gran relevancia para los bosques cultivados.

Convenio sobre Diversidad Biológica - CDB (Ratificado por Ley Nacional N° 24.375 en 1994)
Sus tres objetivos principales son la conservación de la biodiversidad, el uso sustentable de sus componentes y la distribución justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos.
El CDB aborda la biodiversidad forestal a través de un amplio programa de trabajo sobre diversidad biológica forestal adoptado en 2002. Dicho Programa se centra en tres elementos fundamentales: i) reducir las amenazas a la biodiversidad forestal; ii) la creación de un entorno socio-económico favorable para la conservación y uso sustentable de los bosques; y, iii) el conocimiento, asesoramiento y monitoreo de la biodiversidad presente en los bosques.

Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático – CMNUCC (Ratificado por Ley Nacional N° 24.295 en 1994)
Su principal objetivo es lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, y en un plazo suficiente, que le permita a los ecosistemas adaptarse naturalmente al cambio climático.
El cambio climático y la diversidad biológica están relacionados entre sí. Los bosques actúan como importantes sumideros de carbono y pueden verse muy afectados por el cambio climático. Pero, asimismo, los bosques pueden potencialmente jugar un rol significante en la adaptación al cambio climático, a través del mantenimiento de servicios ecosistémicos y proveyendo medios de vida. Las plantaciones de especies de crecimiento rápido son eficientes sumideros de CO 2 y contribuirían así a luchar contra el cambio climático global.

Estudios demuestran que una vez que el bosque alcanza su madurez, deja de fijar carbono, por lo que las plantaciones productivas (por ejemplo para papel) se presentan como una oportunidad ambiental.

Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación en los países afectados por sequía grave o desertificación, en particular África – CNULD (Ley Nacional N° 24.701 de 1996)
Su objetivo central es combatir la desertificación y mitigar los efectos de la sequía mediante la adopción de medidas eficaces en todos los niveles, apoyadas por la cooperación y asociación internacional.

La conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica de las tierras áridas y sub-húmedas son fundamentales para el desarrollo de medios de subsistencia y la mitigación de la pobreza. La reforestación y plantaciones sirven para rehabilitar tierras degradadas y combatir la desertificación. La reforestación puede coadyuvar a la fijación de la tierra que actúa como contraviento, ayudan a absorber el agua y a la fijación del suelo.

Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques – FNNB (Creado por Resolución/2000/354 del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas)
El objetivo del FNNB es promover la ordenación, la conservación y el desarrollo sostenible de todos los tipos de bosques y fortalecer el compromiso político a largo plazo a esos efectos, a fin de proporcionar un marco mundial coherente, transparente y participativo para la ejecución, coordinación y elaboración de políticas y desempeñar funciones esenciales basándose en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

El 17 de diciembre de 2007 el Foro adoptó el “Instrumento Jurídicamente no vinculante sobre Todo Tipo de Bosques”, resultando en un primer acuerdo suscripto por todos los Estados Miembro de Naciones Unidas en pos de una gestión sostenible de los bosques, favoreciendo la cooperación internacional y acción nacional para la reducción de la deforestación, la degradación de bosques, la promoción de medios de vida sustentables y la reducción de la pobreza.

Proceso de Montreal – PM (Iniciado en junio de 1994, Argentina adhirió al Proceso de Montreal en 1995)
El Proceso de Montreal tiene por misión establecer e implementar criterios e indicadores aceptados internacionalmente para la conservación y el manejo sustentable de los bosques templados y boreales.

Tales criterios e indicadores contienen consideraciones especiales para las plantaciones en materia de: planificación, selección de las especies, uso del suelo y manejo del sitio, plagas y enfermedades, y conservación y restauración de la cubierta forestal natural. Asimismo, el PM promueve la certificación de los productos de plantaciones a fin de asegurar no provengan de la conversión del bosque nativo.
Buenas prácticas de manejo forestal
Las Buenas Prácticas de Manejo Forestal son recomendaciones, medidas o prácticas aplicadas para prevenir o reducir los impactos negativos sobre el ambiente, generados por las actividades Gestión Forestal Sostenible productivas realizadas en el bosque. Apuntan a asegurar la sostenibilidad del recurso forestal y son técnica y económicamente factibles.

En diciembre de 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la definición de gestión forestal sostenible que ha sido más ampliamente aceptada entre los gobiernos. La define como un concepto dinámico en evolución que tiene por objetivo mantener y aumentar el valor económico, social y medioambiental de todos los tipos de bosques, en beneficio de las generaciones presentes y futuras. Consta de siete puntos característicos: (i) extensión de los recursos forestales; (ii) diversidad biológica forestal; (iii) salud y vitalidad de los bosques; (iv) funciones productivas de los recursos forestales; (v) funciones de protección de los recursos forestales; (vi) funciones socioeconómicas de los bosques; y (vii) marco normativo, institucional y de políticas.

Es necesario instrumentalizar la vía de búsqueda de un manejo forestal sostenible mediante herramientas concretas como el desarrollo y la aplicación de Buenas Prácticas de Manejo Forestal.
Cambio climático
El Área de Gestión Forestal Sostenible participa de la Comisión de Cambio Climático del Ministerio de Agroindustria, creada por la Res. 576/14. La Comisión analiza acciones de mitigación y adaptación al cambio climático en la planificación del sector, brindando así el asesoramiento necesario al Gabinete Nacional de Cambio Climático.

A través del decreto 891/16, se creó el Gabinete Nacional de Cambio Climático, que funciona en la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros y está presidido y coordinado por el titular de esa cartera o por el funcionario que éste designe, e integrado por los máximos responsables de los ministerios de Energía y Minería, Producción, Agroindustria, Transporte, Ambiente y Desarrollo Sustentable, Desarrollo Social, Relaciones Exteriores, Educación y Deportes, Ciencia, Interior, Hacienda y Finanzas, y Cultura.
Certificación forestal
Con el objetivo de fortalecer la comercialización a lo largo de toda la cadena de valor del sector forestal y promover el manejo responsable de los bosques, desde la Dirección de Producción Forestal de la Subsecretaría de Desarrollo Foresto Industrial del Ministerio de Agroindustria, se ha apoyado al sector para que se establezcan e incorporen mecanismos de certificación forestal.

La certificación forestal voluntaria puede ser definida como un instrumento que permite reunir en el mercado a productores y consumidores que desean ofrecer y comprar productos forestales que provienen de bosques manejados de manera sostenible y que cumplen con estándares de desempeño reconocidos y aceptados internacionalmente.

Se entiende por certificación forestal entonces, al “Procedimiento voluntario por el que una tercera parte independiente proporciona una garantía escrita tanto de que la gestión forestal es conforme a criterios de sostenibilidad como de que se realiza un seguimiento fiable desde el origen de los productos forestales”.

Existen dos tipos de certificados que dan origen a un eco-etiquetado que sirve para unir la oferta y demanda de productos forestales; y constatar el cumplimiento de los estándares de manejo forestal: El Certificado de Manejo Forestal y la Cadena de Custodia.

Sistemas de certificación forestal
Un sistema de certificación describe los estándares, procedimientos y gestiones necesarias para llevar a cabo la certificación. Establece requisitos específicos para un producto, proceso, sistema u organización, y garantiza su cumplimiento mediante la colaboración con terceros.

En el mundo existen dos sistemas globales de certificación de sostenibilidad de los bosques. Ellos son PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification – Programa de reconocimiento de Sistemas de Certificación Forestal) y FSC® (Forest Stewardship Council -Consejo de Manejo Forestal).

Certificación forestal en Argentina
Iniciativa Nacional FSC® Argentina

FSC® posee lo que se conoce como iniciativas nacionales. Estas iniciativas permiten a cada uno de los países interesados poseer la potestad de hacer adaptaciones nacionales a los criterios internacionales del FSC®.

En nuestro país ya se conformó la Asociación Civil que es la Iniciativa Nacional FSC® Argentina, la cual volvió a ser reconocida por FSC® Internacional en 2010 y es quien se encarga de promover el sello en nuestro país. La misma se organiza en tres cámaras: ambiental, económica y social. Cada una de ellas está integrada por representantes de distintos ámbitos del sector forestal. Es a través de la Iniciativa Nacional que las partes interesadas tanto en obtener el sello FSC® como las que se encuentran certificadas tienen la posibilidad de emitir su opinión y gestionar modificaciones sobre los criterios de certificación del estándar internacional.

CERFOAR – Sistema Argentino de Certificación Forestal
El Sistema Argentino de Certificación Forestal – CerFoAr, es una iniciativa voluntaria del sector forestal argentino que establece los requisitos para la certificación forestal de los bosques nativos e implantados y para la trazabilidad de las industrias relacionadas, ubicadas en el territorio argentino.

Las normas técnicas de aplicación voluntaria que constituyen la base normativa del Sistema Argentino de Certificación Forestal son las Normas IRAM de la Serie 39.800 de Gestión Forestal Sostenible. El Sistema Argentino de Certificación Forestal fue diseñado y elaborado para atender a las necesidades locales de un sistema de certificación coherente con la realidad forestal argentina y también para alcanzar una convalidación internacional a través de un acuerdo de reconocimiento mutuo con un esquema de certificación forestal internacional, el PEFC. En este acuerdo multilateral de sistemas de certificación, los sistemas participantes establecen y obtienen niveles de requisitos comunes, facilitando la aceptación global de productos certificados.
Enriquecimiento forestal y promoción de especies nativas
Las plantaciones forestales, además de brindar los beneficios derivados de la comercialización de la madera; ofrecen servicios ambientales y sociales como la oportunidad para la recreación, las tareas científicas y educativas, la conservación del carbono en la biomasa y el suelo, la regulación del agua en las cuencas, el mantenimiento de la productividad del suelo, la preservación de la biodiversidad y el valor hereditario. En este sentido, el incentivo a la forestación con especies nativas, es una alternativa que puede favorecer no solo a la producción forestal, sino también a disminuir la presión sobre los bosques nativos. Por tal motivo se plantea como objetivo promover la participación de las especies nativas en los esquemas productivos forestales.

El Enriquecimiento de los Bosques Nativos tiene como objetivo incrementar el número de individuos de especies deseadas, a través de la plantación y/o siembra de especies forestales nativas entre la vegetación existente; como así también aumentar el valor económico del bosque mediante la plantación de especies nativas de alto valor comercial. Esta actividad, realizada con fines productivos, podrá recibir los beneficios económicos que otorgan las leyes 25.080 y 26.331, en forma complementaria.
Evaluaciones ambientales
La Subsecretaría de Desarrollo Foresto Industrial busca promover el establecimiento de plantaciones forestales en los sitios más adecuados, donde se mantenga la productividad del suelo con las sucesivas rotaciones, conserve la biodiversidad, protejan aquellas áreas que tengan valor de conservación ambiental, promueva el desarrollo humano y social en áreas rurales, planten las especies mejor adaptadas a la ecología del sitio, no se comprometa la salud de las plantaciones y los ecosistemas asociados, y demuestre la viabilidad económica. Como una forma de cumplir con lo antedicho, la Ley N° 25.080, modificada en el año 2008 por su similar Ley N° 26.432, establece la obligatoriedad de la evaluación de impacto ambiental (EIA) para los emprendimientos forestales.
Asimismo, se está analizando la aplicación de nuevas herramientas complementarias de gestión ambiental que permitan abordar la problemática a nivel de ecorregión y que a su vez aporten a la planificación u ordenamiento del uso del suelo.

En este sentido, se promoverá la aplicación de herramientas de planificación ambiental a nivel regional y nacional que faciliten el desarrollo de políticas forestales sostenibles:
1- Evaluaciones Ambientales Estratégicas en las ecorregiones forestales, como herramientas de ordenamiento ambiental del territorio.
2-Planificación y adopción de buenas prácticas de manejo forestal enfocadas al desempeño ambiental, conservación y monitoreo de la biodiversidad.
3-Participación en los procesos de definición de las políticas vinculadas al ordenamiento ambiental del territorio a nivel nacional, regional e internacional.
Misión del área
Colaborar en el desarrollo de políticas forestales ambiental y socialmente responsables, con el fin de contribuir al bienestar de toda la sociedad.
Objetivos
Promover y fomentar el diseño e implementación de mecanismos de gestión que conlleven a la aplicación de buenas prácticas de manejo forestal.

Difundir los aspectos ambientales y sociales asociados a las plantaciones forestales fortaleciendo las capacidades de los distintos sectores para la implementación de políticas tendientes a un manejo forestal sostenible.

Trabajar en forma conjunta con las demás partes interesadas para garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos en materia forestal y ambiental.
Proceso de Montreal
Originado en 1994, el Proceso de Montreal (PM) es uno de los nueve procesos regionales e internacionales que busca implementar C&I, para el manejo sostenible de los bosques, que sirvan para guiar el monitoreo, evaluación y preparación de informes, cómo también para mejorar las políticas y prácticas forestales de los países miembros. Conforman esta iniciativa 12 países (Argentina, Australia, Canadá, Chile, China, Japón, Corea del Sur, México, Nueva Zelanda, Rusia, Estados Unidos y Uruguay), los cuales se encuentran distribuidos en cinco de los seis continentes.

Argentina adhirió al Proceso de Montreal en junio de 1996, y participa activamente en las reuniones del Grupo de Trabajo y del Comité Asesor Técnico.

Resolución N° 633 /2011 Ministerio Agroindustria
• Crea el grupo de Trabajo Técnico para el Manejo Forestal Sostenible dentro del Ministerio coordinado y convocado por la Dirección de Producción Forestal.
• Integrado por 2 integrantes de la Dirección de Producción Forestal y 2 del INTA, pudiendo trabajar con otros organismos públicos, universidades y ONGs.
• Objetivos:
– Análisis, evaluación e implementación de los C&I para el MFS
– Elaboración de datos e información para facilitar el MFS
– Participar de las reuniones del Grupo de Trabajo y del Comité Asesor Técnico

El punto focal País es el Ministerio de Agroindustria:
Grupo de trabajo
Ing. Agr. Mirta Rosa Larrieu
Directora de Producción Forestal
Ing. Ftal. Hugo E. Fassola
Coordinador Forestal del INTA
Lic. Carlos Alejandro Norverto
Coordinador del Equipo Técnico Nacional
Área Gestión Forestal Sostenible

Comité Asesor Técnico
Lic. Natalia Fracassi
INTA
Dr. Pablo Luis Peri
INTA
Sitios de interés
Proceso de Montreal
http://www.montrealprocess.org/

Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático – CMNUCC
http://unfccc.int/portal_espanol/items/3093.php

Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación – CNULD
http://www.unccd.int/en/Pages/default.aspx

Convenio de Diversidad Biológica – CDB
https://www.cbd.int/

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación - FAO Forestal
http://www.fao.org/forestry/es/

Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques – FNNB
http://www.un.org/esa/forests/

Programa de Reconocimiento de Sistemas de Certificación Forestal | Programme for the Endorsment of Forest Certification – PEFC
http://www.pefc.org/

PEFC España
http://www.pefc.es/

Cerfoar
http://www.cerfoar.org.ar

Consejo de Manejo Forestal | Forest Stewardship Council – FSC
https://ic.fsc.org/es

Plataforma Plantaciones de Nueva Generación - New Generation Plantation Platform NGP
http://newgenerationplantations.org/es/
Internacionales
El Área de Asuntos Internacionales de la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto Industrial tiene como objeto participar en el diálogo forestal internacional en los tres ejes de negociación: bilateral, regional y multilateral.
En ese sentido, se trabaja coordinadamente con la Subsecretaría de Relaciones Agroindustriales Internacionales de la Secretaría de Agroindustria y la Cancillería.

La importancia del sector forestal en las relaciones internacionales ha crecido progresivamente en función de las nuevas posibilidades que presenta y los desafíos ambientales que hacen necesario un trabajo conjunto con la comunidad internacional.
Argentina (SA-DNDFI) participa activamente en los organismos y acuerdos internacionales con implicancia forestal así como foros, procesos y organizaciones regionales y se encuentra desarrollando actividades de cooperación técnica a nivel bilateral, además de participar en reuniones de Comisión Mixta.

Comisión Internacional del Álamo (IPC)
La Comisión Internacional del Álamo (IPC) fue fundada en 1947, actualmente comprende 38 países miembros que han aceptado la Convención y establecido una Comisión Nacional del Álamo (NPC). El IPC tiene como objetivo promover el cultivo, la conservación y la utilización de álamos y sauces de la familia de las Salicáceas. más información: http://www.fao.org/forestry/ipc/en/

Informe sobre el 25va sesión realizada el 13 al 16 de septiembre de 2016: http://ipc25berlin2016.com/program-presentations/
Comisión Nacional del Álamo (NPC) en Argentina: https://www.agroindustria.gob.ar/sitio/areas/ss_desarrollo_foresto_industrial/programas_y_proyectos/comision_alamo/index.php

Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura
La Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura es el único foro internacional que se ocupa específicamente de todos los componentes de la biodiversidad para la alimentación y la agricultura (es decir, las plantas, los animales, los recursos acuáticos, los bosques, los microorganismos y los invertebrados). Esta plataforma internacional única promueve un mundo sin hambre al fomentar el uso y el desarrollo de toda la variedad de recursos de la biodiversidad importantes para la seguridad alimentaria y la mitigación de la pobreza rural. más información:
http://www.fao.org/nr/cgrfa/cgrfa-home/es/
Comité de Montes de la FAO (COFO)
El Comité Forestal (COFO) es el principal órgano estatutario de la FAO para el sector forestal. Las reuniones bienales del COFO (celebradas en la Sede de la FAO en Roma, Italia), reúnen a los responsables de los servicios forestales y a otros altos funcionarios gubernamentales con el fin de identificar problemas emergentes de política y técnicos, buscar soluciones y asesorar a la FAO y a otras partes interesadas sobre las acciones apropiadas. Otras organizaciones internacionales, y cada vez más, los grupos no gubernamentales participan en el COFO. La participación en el COFO está abierta a todos los Estados Miembros de la FAO.
Más información: http://www.fao.org/unfao/govbodies/gsbhome/committee-fo/es/
Informe sobre el 24to período de sesiones realizado el 16 al 20 de julio de 2018: http://foris.fao.org/static/cofo/MX698_es.pdf y más información: http://www.fao.org/about/meetings/cofo/documents/es/

Foro de Bosques de las Naciones Unidas (FNUB)
En octubre de 2000, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), en su Resolución 2000/35 estableció el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB), un órgano subsidiario con el objetivo principal de promover "... la gestión, conservación y desarrollo sostenible de todos los tipos de bosques y fortalecer el compromiso político a largo plazo con este fin.

El Foro tiene membresía universal y está compuesto por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas y organismos especializados.
más información: http://www.un.org/esa/forests/index.html

Informe sobre el 13er período de sesiones realizado el 5 de mayo de 2017 y 7 a 11 de mayo de 2018:
https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N18/162/03/PDF/N1816203.pdf?OpenElement

Programa provisional del 14º período de sesiones del Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques a desarrollarse entre el 6 y 10 de mayo de 2019: https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/LTD/N18/136/32/PDF/N1813632.pdf?OpenElement
Proceso de Montreal
Originado en 1994, el Proceso de Montreal (PM) es uno de los nueve procesos regionales e internacionales que busca implementar criterios e indicadores (C&I), para el manejo sostenible de los bosques, que sirvan para guiar el monitoreo, evaluación y preparación de informes, cómo también para mejorar las políticas y prácticas forestales de los países miembros. Conforman esta iniciativa 12 países (Argentina, Australia, Canadá, Chile, China, Japón, Corea del Sur, México, Nueva Zelanda, Rusia, Estados Unidos y Uruguay), los cuales se encuentran distribuidos en cinco de los seis continentes.

Argentina adhirió al Proceso de Montreal en junio de 1996, y participa activamente en las reuniones del Grupo de Trabajo y del Comité Asesor Técnico. más información: https://www.montrealprocess.org/ y https://www.montrealprocess.org/documents/publications/factsheets/MontrealProcessFactSheetEspanol.pdf

Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC)
Creada en 1948, la Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC) es un órgano estatutario de FAO que proporciona un foro técnico y político a sus países miembros para debatir y analizar cuestiones relacionadas con los bosques, para resaltar su contribución a la seguridad alimentaria, la producción sostenible de los alimentos en la región, y la conservación de los recursos naturales forestales. más información: http://www.fao.org/americas/coflac/es/

Informe COFLAC 30ma Reunión realizado el 25 al 29 de septiembre de 2017: http://www.fao.org/3/a-bu270s.pdf
Mercosur
El Mercado Común del Sur (MERCOSUR) es un proceso de integración regional instituido inicialmente por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay al cual en fases posteriores se han incorporado Venezuela* y Bolivia, ésta última en proceso de adhesión.

Desde su creación tuvo como objetivo principal propiciar un espacio común que generara oportunidades comerciales y de inversiones a través de la integración competitiva de las economías nacionales al mercado internacional. Como resultado ha establecido múltiples acuerdos con países o grupos de países, otorgándoles, en algunos casos, carácter de Estados Asociados –es la situación de los países sudamericanos–. Estos participan en actividades y reuniones del bloque y cuentan con preferencias comerciales con los Estados Partes. El MERCOSUR también ha firmado acuerdos de tipo comercial, político o de cooperación con una diversa cantidad de naciones y organismos en los cinco continentes. más información: http://www.mercosur.int/

Argentina - China
- Memorando de Cooperación Forestal entre la Administración Forestal del Estado de China (AFE) y la SAGPyA (4 de noviembre de 2008)
Argentina - Federación Rusa
Memorando de Entendimiento entre el MAGyP y la Agencia Federal de Forestación (Federación de Rusia)
Argentina - República de Corea
- Memorando de Cooperación en Materia Forestal entre el MAGyP y el Servicio Forestal de la República de Corea (12 de agosto del 2013)
FO.AR
Argentina- Chile: “Transferencia de Conocimientos y Desarrollo de Capacidades en la Cadena Foresto-Industrial”.

Surgió durante la V Reunión de Comisión Mixta de Cooperación entre la República Argentina y la Republica de Chile, celebrada entre los días 4 y 6 de octubre de 2017, en las ciudades de Santiago y Viña del Mar. más información: http://www.cooperacionarg.gob.ar/ y https://www.agroindustria.gob.ar/sitio/areas/ss_desarrollo_foresto_industrial/?accion=noticia&id_info=180816175902
Pautas generales
1. El primer paso para poder legalmente producir, procesar, comercializar, transferir a cualquier titulo, o bien utilizar para su propia explotación y uso semillas y/o plantines forestales, es inscribirse en el Registro Nacional de Comercio y Fiscalización de Semillas (RNCyFS) dependiente del Instituto Nacional de Semillas (INASE). Ante consultas referidas a la inscripción comunicarse al tel. 011 3220 – 5445. Enviar formularios a Venezula 162, 5° Piso Dirección de Certificación y Control-INASE. CP C1095AAD. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los viveros forestales que se dedican a la producción de semillas, plantas y/o sus partes que quieran ingresar al sistema de certificación, deberán inscribirse en el RNCyFS en la categoría de VIVEROS CERTIFICADORES (J).

2. Los viveros deberán designar un director técnico con título de ingeniero forestal, ingeniero agrónomo o técnico forestal, quien avalará con su firma la documentación e información que emita el vivero.

3. Una obligación elemental para los que cosechan u obtienen semilla que se utilice para propagación es inscribir en el INASE el Material Básico Forestal (MBF) del que se obtiene la semilla, o sea inscribir la fuente semillera. Esto es extensivo a todos aquellos que también utilizan la semilla para su propia explotación.

Para la inscripción del MBF remitir Anexo III
y la información estipulada en Anexo IV de la Res. INASE 256/99 a la dirección consignada dependiente del INASE para su inspección y posterior inscripción.

Para certificación de semilla:
4. Aviso de cosecha: se debe comunicar al INASE, con 45 días de anticipación el comienzo de la cosecha de semilla y/o recolección de estacas para que se realice la inspección correspondiente. El aviso puede realizarse vía correo electrónico a forestales@inase.gov.ar o por carta a la dirección consignada dependiente del INASE.

5. Declaración de Cosecha
(Anexo V de la Res. INASE 256/99, semilla botánica)
y/o Declaración de Recolección (Anexo VI de la Res. INASE 256/99, semilla no botánica) . Se deberá completar el formulario y remitirlo a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero.

6. Solicitud de Autorización de Venta (ir a formulario). Se deberá completar el formulario y remitirlo a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero. Abonar el arancel de certificación vigente en el INASE.

7. Recibirá el Documento de Autorización de Venta, junto con los hologramas de INASE (según cantidad certificada).

Semilla: los hologramas deberán ser adheridos al rótulo, en el cual deben aparecer los siguientes datos:
-Nombre y dirección del vivero.
-Nº RNCyFS.
-Genero, especie y cv (si correspondiese).
-Origen.
-Procedencia.
-Nº de MBF.
-Nº de DAV.
-Semilla certificada.
-Año de cosecha.
-Contenido neto.
-Poder germinativo (%).
-Pureza físico botánica (%).

Guías y/o estacas: además del DAV y los hologramas recibirá un talonario por triplicado, "Constancia de Procedencia de Material Reproductivo Forestal Certificado", el cual deberá completar y entregar en cada venta. El original se entrega al comprador (con hologramas), el duplicado al INASE y el triplicado para el emisor.

Para certificación de plantines:
Los plantines a certificar deben provenir de semilla certificada, por lo cual deberán conservarse el rótulo con el holograma.

8. Solicitud de Inscripción para la Certificación de Plantines (Anexo VII de la Res. INASE 256/99). Imprimir dicho formulario con una anticipación mínima de 20 días previos a la siembra. Remitirlo conjuntamente a un croquis /plano de ubicación a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero.

9. Declaración de Plantines Logrados (Anexo VIII de la Res. INASE 256/99). Imprimir dicho formulario y remitirlo a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero. En este caso deberá adjuntarse copia de los rótulos oficiales de la semilla que les dio origen.

10. Solicitud de Autorización de venta (ir a formulario). Imprimir dicho formulario y remitirlo a la dirección consignada dependiente del INASE, firmado por el D.T. del vivero. Abonar el arancel de certificación vigente en el INASE.

• 1 holograma($50) cada 2500 plantines.

Puede obtener información sobre formas de pago y envío de rótulos oficiales desde aquí.

11. Recibirá el Documento de Autorización de Venta, junto con los hologramas de INASE (según cantidad certificada)y un talonario por triplicado, "Constancia de Procedencia de Material Reproductivo Forestal Certificado", el cual deberá completar y entregar en cada venta. El original se entrega al comprador (con hologramas), el duplicado al INASE y el triplicado para el emisor.

12. Los viveros deberán llevar un Registro de Existencias y Movimientos de Materiales
(Anexo II de la Res. INASE 256/99)
actualizado y que será de presentación obligatoria al INASE y/o sus inspectores cuando sea requerido.
Requisitos
“Para solicitar el incremento adicional del 10% en el AENR (Res SAGyP 102/2010) se deberá presentar la “Constancia de procedencia de material reproductivo forestal certificado (certificado Res INASE N° 18/2009)” correctamente confeccionada, emitida por un vivero certificador inscripto en el Instituto Nacional de Semillas y con los hologramas oficiales adheridos a la misma. La cantidad de hologramas adheridos al certificado, deberá estar en correspondencia con la cantidad de plantines insumidos en el plan (1 holograma cada 2.500 plantines).
Se deberá presentar únicamente el certificado original (color blanco), numerado, no admitiéndose copias.

Datos que debe tener el certificado:
- Nombre del vivero certificador (emisor de la constancia oficial INASE)
- N° de inscripción del vivero certificador en el Registro de Comercio y Fiscalización de Semilla.
- Nombre y CUIT o CUIL de la persona que recibió el material de propagación, que es asimismo titular del plan.
- Cantidad de plantines/estacas.
- Género y especie (cultivar si correspondiere).
- N° de Documento de Autorización de Venta (DAV).
- Fecha emisión del DAV.
- N° de Material Básico Forestal.
- Categoría (para el 10% adicional deberá ser categoría SELECCIONADO o superior).
- Hologramas oficiales.
- Fecha de emisión del certificado.
- Firma y aclaración del Director Técnico responsable del vivero certificador.

Para especies multiplicadas agámicamente, especialmente Salicaceas, el vivero certificador deberá cumplimentar los requisitos fitosanitarios que imponga el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

El Área de Viveros y Semillas de la DPF analizará los certificados INASE (Constancia de procedencia….) que soliciten el incremento en los AENR y emitirá dictámenes recomendando (o no) el pago de dichos incrementos.

En caso de contarse con una Constancia de Procedencia de Material Reproductivo Forestal Certificado (certificado Res INASE Nº 18/2009) a nombre distinto al del titular del plan forestal, se podrá realizar una nota de traspaso de derechos. A continuación un modelo sugerido:

DECLARACION JURADA DEL TITULAR DEL PLAN – CONSTANCIA DE PROCEDENCIA DE MATERIAL REPRODUCTIVO FORESTAL CERTIFICADO
(Certificado Res INASE Nº 18/2009)


Por la presente, declaro que quien suscribe contrató a……………………….…………………………..

Nº CUIT………………………………. para la realización de las tareas de……..……………………………………………. correspondientes al plan forestal identificado con Nº de trámite interno………………
Con una sup. de (ha)………….. de la especie………………….................................................................
La plantación se efectuó en fecha........./………/………
El certificado INASE que se adjunta, está identificado con el Nº …………………
e incluye la cantidad total de………………..
hologramas, del Nº………………………… al Nº………………………………

Lugar y fecha …………………………………………………… …………………………
Firma y aclaración del Titular del Plan ……………………………………………………
DNI ……………………………………………………


La nota debe ser certificada ante Escribano Público, Juez de Paz, Autoridad Policial o Autoridad Forestal Provincial o Nacional.
Consideraciones
1. Cosecha de semillas

Para la planificación de toda campaña de cosecha de frutos y semillas, es fundamental recopilar y analizar información sobre la especie objeto de la cosecha y su sitio de distribución, tener localizados previamente las plantas que nos proveerán esas semillas como así también las fechas de maduración de las mismas, para elaborar posteriormente un cronograma de cosecha de frutos y semillas.
Para cada especie la fecha de maduración de sus semillas se produce en un determinado periodo del año, sufriendo el mismo ciertas variaciones en función de las condiciones climáticas de cada año y con algunas diferencias dependiendo su ubicación geográfica.
Para realizar la cosecha debemos asegurarnos que la semilla esté madura. Para ello existen distintos métodos. En la práctica, una forma de determinar el grado de madurez es observando su color, consistencia, etc., pero para evitar equivocarnos, podemos tomar una muestra, realizar un corte longitudinal del fruto y observar el estado de las semillas en su interior.

.: Época de cosecha
La época de cosecha comprende el periodo de tiempo que media entre la maduración y la diseminación de las semillas. Este periodo de tiempo varía considerablemente con la especie, pues mientras algunos frutos permanecen cerrados en el árbol durante mucho tiempo (Acer, Cercis, Melia, etc.), otros se abren o caen inmediatamente después de la maduración (Paulownia, Ulmus, etc.).
La época de diseminación de las semillas es característica de cada especie. Unas lo hacen inmediatamente después de la maduración, mientras que otras lo retrasan hasta la llegada de los fríos o en la época de lluvias.

Métodos de cosecha
La cosecha de frutos y semillas puede hacerse desde el suelo o subiendo al árbol para cosechar los frutos. Lo más usual es que los frutos se cosechen a mano, habitualmente ayudándose de algún instrumento como tijeras de mano, tijeras telescópicas, ganchos, serruchos, etc., o directamente desde el suelo. En árboles de gran porte y altura, se utilizan sistemas más complicados y caros, como grúas hidráulicas con plataforma, brazos articulados, etc.
.: Manipulación del fruto y semilla
En el periodo de tiempo entre la cosecha, procesamiento y posterior almacenamiento se encuentra el principal inconveniente, en este período las semillas presentan una mayor probabilidad de sufrir daños. Durante este período es elevado el riesgo de que se pierda la viabilidad, como también así la identidad del material.
Una vez cosechadas las semillas debe evitarse o reducirse al mínimo su exposición a condiciones que puedan afectar su longevidad. Cuando las semillas han perdido parte de su viabilidad antes de almacenarse, ni siquiera con el mejor de los tratamientos se obtendrán buenos resultados.
Una vez cosechadas se deben mantener en ambientes frescos, ya que la viabilidad de las semillas y su vigor se ven reducidos a medida que la temperatura aumenta o cuando se exponen al calor más tiempo del necesario (ya sea exposición al sol o al calor del vehículo de transporte). Colocar semillas húmedas en recipientes cerrados puede interrumpir la respiración normal y terminar asfixiándolas; además el agua condensada del vapor de la respiración también puede promover el desarrollo de moho y hongos. La forma ideal de mantener semillas recién colectadas hasta su llegada al lugar de almacenamiento es dentro de bolsas de papel o bolsas de arpillera, porque estos materiales permiten la circulación de aire entre el interior y el exterior.
En el caso de los frutos indehiscentes, se considera la mejor manera de transportar sus semillas es dentro del fruto mismo y extraerlas en el lugar donde se realizará el resto de las operaciones, debido a que las condiciones de la extracción se pueden controlar mucho más que en el campo.
.: Transporte
Es importante lograr que el periodo de tiempo entre la cosecha y la llegada al lugar de procesamiento transcurra el menor tiempo posible. En las especies que pierden su viabilidad poco después de la caída de la semilla, a temperaturas normales, puede ser esencial transportar la semilla de forma rápida y directamente después de la recolección. En su viaje desde el campo en que se la cosecha hasta lugar de almacenamiento la semilla se encuentra expuesta a varios procesos mecánicos, físicos, químicos y accidentales (rotura del transporte en el camino), algunos de estos pueden causar daños que no solo afectan la apariencia física de la semilla, sino que originan problemas posteriores tales como: disminución en la germinación, reducción del vigor, mayor susceptibilidad al ataque de patógenos del suelo, disminución de eficacia al almacenaje, dificultades al limpiar y pérdidas por limpieza.
.: Extracción y limpieza de las semillas
La extracción y limpieza de la semilla comprende todas las operaciones que se realizan con los frutos y las semillas hasta que se obtiene la semilla limpia y lista para su almacenamiento o siembra. Estas operaciones varían según el tipo de frutos y pueden realizarse manualmente, siempre y cuando la cantidad de semilla sea pequeña.
Dependiendo del tipo de frutos se utilizarán métodos diferentes para separar la semilla del fruto. En algunos casos, basta con ponerlos a secar un poco para que la semilla se desprenda fácilmente, mientras que en otros, será necesario ponerlos a macerar en agua. Algunos frutos, por último, se utilizan en la siembra tal y como se cosechan, por ejemplo Acer, Fraxinus, Schinus, Ulmus, etc.
Los frutos recolectados se ponen a secar al sol o a la sombra, dependiendo de la sensibilidad de la especie, y en lugares bien ventilados. Se extenderán en capas delgadas, para que el aire penetre bien entre los frutos, y se removerán para cambiarlos de posición. Para los frutos que al secarse abren y dejan caer sus semillas, son muy utilizadas las bandejas de doble fondo, donde en la parte superior se colocan los frutos a secar, en la parte media tiene un fondo de malla o tamiz que deja pasar la semilla, la cual cae limpia a la bandeja inferior.
Cuando se ponen frutos carnosos a macerar en agua, los recipientes deben estar abiertos y ventilados. Las semillas, una vez separadas de la pulpa, caen al fondo, mientras que las partes carnosas quedan flotando. Una vez recogida la semilla del fondo hay que ponerla a secar a temperatura ambiente para que pierda humedad, pueda manipularse y almacenarse si se desea.
Para limpiar las semillas de impurezas se utilizan tamices de diferentes tamaños o bien una corriente de aire donde queda la semilla más pesada, eliminándose el polvo e impurezas de pequeño tamaño. Existe otro método para eliminar impurezas a través de diferencia de peso: es la flotación en agua donde la semilla cae al fondo del recipiente por ser más pesadas y las impurezas queden suspendidas en el líquido.


2. Almacenamiento
Una vez que la semilla está limpia, como probablemente no sea la época de siembra, suele almacenarse hasta el momento oportuno. Las razones por las cuales la semilla debe almacenarse son diversas. La más usual es la de almacenarla por un corto período de tiempo que va desde su cosecha hasta la próxima siembra, pero existen otras razones como por ejemplo cuando la cosecha de semillas no es uniforme o es incierta, es decir cuando no es posible contar con una cantidad constante cada temporada. Por consiguiente, en los años de buena producción se requiere cosechar en gran cantidad, tanto para la siembra de esa temporada como de las siguientes. Otra razón es la sanitaria, como prevención ante posibles daños por agentes como aves, roedores, insectos y hongos. Otra razón para almacenar puede ser económica, p. ej. tener stock suficiente al momento oportuno de venta.
Independientemente de las razones antes mencionadas, el principal objetivo del almacenamiento es mantener las semillas viables desde su cosecha hasta el momento de la próxima siembra, para lograr una satisfactoria germinación.
Existen semillas con cubiertas duras e impermeables que no tienen muchos requerimientos para su almacenaje, en estos casos es conveniente dejar la semilla dentro del fruto hasta el momento de su siembra, p. ej. en algunas leguminosas.
El almacenamiento debe reunir ciertas condiciones de humedad y temperatura adecuadas para que la semilla no sufra daños y conserve al máximo su poder germinativo. Estos dos factores son los que más influyen en el período de almacenamiento de las semillas, además dependerán del tipo de semillas a almacenar, pues hay semillas que a humedades por debajo del 30-40 % sufren daños y otras son capaces de tolerar una humedad del 5 %. En base a esto se reconocen dos grandes grupos: ortodoxas y recalcitrantes.
Las semillas ortodoxas son aquellas cuyo contenido de humedad es posible bajarlo a valores entre 4 a 8 % y guardarlas a temperaturas bajo cero sin sufrir daños, y por lo tanto es posible su conservación por períodos largos sin perder su capacidad germinativa. Esta capacidad para tolerar la desecación se debe principalmente a que por el proceso normal de maduración, estas semillas van perdiendo humedad y es así que cuando son dispersadas desde el árbol, o bien cuando aún permanecen en él estando maduras, su contenido de humedad es bajo. Son ejemplo de semillas ortodoxas la mayoría de las especies cultivadas.
Las semillas recalcitrantes no se pueden secar hasta llegar a bajos contenidos de humedad ya que pierden viabilidad. Al contrario de las semillas ortodoxas este tipo de semillas llegan al estado de madurez con altos contenidos de humedad. Por lo tanto su almacenamiento es factible solo por cortos períodos y en lo posible deben ser sembradas inmediatamente. Son ejemplo de semillas recalcitrantes: Araucaria, Juglans, Quercus, etc.
La elección del tipo de almacenamiento y del tipo de recipiente utilizado depende en gran parte de los recursos que se disponga.
:: 1-Existen diversos métodos de almacenamiento.
Los principales factores a tener en cuenta a la hora de elegir uno de ellos son las características de la semilla de que se trate, el período durante el cual se va a almacenar y el costo. Cuando existe más de un método adecuado para mantener la viabilidad durante el período de que se trate, normalmente se elige el más sencillo y barato.
• Almacenamiento abierto (sin control de humedad ni temperatura): las semillas pueden almacenarse en forma de capas delgadas, bien ventiladas, protegidas contra pájaros y roedores y a cubierta de las lluvias; es posible de aplicar en climas frescos y secos o en semillas de cubierta dura, siempre que las semillas hayan sido secadas, este tipo de almacenamiento puede no ser el más adecuado, pero es el mas económico.
• Almacenamiento en seco con control de humedad: supera a la técnica anterior ya que semillas que han sido secadas pueden almacenarse en bolsas selladas o en recipientes herméticos que aseguren minimizar las fluctuaciones de humedad. El almacenamiento puede extenderse cuando se puedan proporcionar temperaturas frescas, pero no controladas.

• Almacenamiento en seco con control de humedad y temperatura: este procedimiento se aplica habitualmente a muchas especies ortodoxas que, aunque producen la semilla con periodicidad, se plantan anualmente en proyectos de forestación a gran escala. En muchas de estas especies la combinación de un control de humedad entre un 4 a 8 % y una temperatura entre 0 y 5 °C mantiene la viabilidad durante varios años.
• Almacenamiento en húmedo sin control de humedad ni temperatura: este es un procedimiento adecuado para almacenar semillas recalcitrantes durante unos pocos meses. Pueden almacenarse las semillas en capas delgadas colocados directamente sobre el suelo, bajo techos o tinglados bien ventilados, comúnmente cubiertas o mezclados con hojas, arena, turba, o una mezcla de ambas cosas. Las semillas almacenadas a la intemperie se mantienen húmedas por la lluvia, pero es posible que haya que humedecer periódicamente las que están bajo techo. El objetivo de este tipo de almacenamiento es mantener unas condiciones húmedas y frescas con buena ventilación.
• Almacenamiento en frío-húmedo: en este procedimiento se logra un mantenimiento controlado de bajas temperaturas, algo por encima de la temperatura de congelación, además se colocan las semillas en recipientes que mantengan la humedad o se mezclan con algún material que retenga la humedad como por ejemplo arena, turba o una mezcla de ambas cosas, humedeciéndolas de manera periódica. Semillas recalcitrantes podrán ser almacenadas de esta manera, pero sólo por poco tiempo y con presencia de oxígeno, ya que las semillas continúan respirando.

:: 2-El almacenamiento de semillas exige algún tipo de recipiente, para facilitar su manipulación, aprovechar el espacio de almacenamiento y proteger la semilla contra animales y plagas.
Los recipientes utilizados para almacenar semillas pueden ser:
a) Materiales completamente permeables a la humedad y gases, como son las bolsas de arpillera, de algodón o de papel pueden ser utilizados solamente si se trata de almacenar por cortos períodos de tiempo, debido que las semillas son susceptibles a ataques de insectos y roedores y son completamente permeables al vapor de agua y otros gases. El almacenamiento de semillas recalcitrantes exige la utilización de este tipo de envases, debido a que es necesario mantener un adecuado intercambio gaseoso para evitar el calentamiento de las semillas que puede darse cuando se guardan sin ventilación suficiente semillas húmedas y de respiración rápida. Para las semillas ortodoxas estos recipientes sólo están indicados cuando se trata de períodos de almacenamiento bastante cortos.
b) Materiales completamente impermeables, se recomiendan para el almacenamiento de semillas ortodoxas, entre los cuales podemos utilizar bolsas de aluminio laminado, frascos de vidrio, latas de estaño o aluminio, etc. pueden ser utilizados cuando se trata de almacenar por largos períodos de tiempo, una ventaja de la mayoría de los materiales de este tipo es que impiden la entrada de oxígeno, de manera que se reduce aún más la tasa de respiración. Los recipientes herméticos e impermeables no están indicados para almacenar semillas recalcitrantes, ni tampoco semillas ortodoxas con un alto contenido de humedad, pues se deterioran con más rapidez en condiciones herméticas.
Hay que tener en cuenta que no existe un solo tipo de recipiente o material que sea el ideal para todos los tamaños, condiciones y objetivos buscados para almacenar semillas. Antes de tomar una decisión, de acuerdo a las virtudes de cada tipo de recipiente deben tenerse en cuenta también sus ventajas, inconvenientes y costos.

3. Germinación y tratamientos pregerminativos
La forma común en que se reproducen la mayoría de las plantas, es por medio de semillas, por lo tanto para la implantación de todo cultivo es fundamental tener en cuenta la calidad de la semilla a utilizar. La semilla de alta calidad es una condición indispensable para obtener una buena respuesta bajo las condiciones de siembra y que produzca una plántula vigorosa a los fines de alcanzar el objetivo deseado.
Para que la germinación se realice, se necesita que la semilla posea un conjunto de factores tales como: a) que la semilla sea madura, libre de enfermedades, de elevado vigor y poder germinativo, b) que la semilla sea viable, o sea, que tenga un embrión vivo capaz de crecer, desarrollarse como una planta normal; c) que se tengan las temperaturas, aireación, luz y humedad adecuada para el proceso y d) que se eliminen los bloqueos físicos y fisiológicos presentes en las semillas que impiden la germinación.
No todas las semillas germinan fácilmente; en varias ocasiones semillas supuestamente de alta calidad se siembran y no emergen a pesar de que las condiciones son óptimas, esto es debido a características internas de la propia semilla que presentan ciertos mecanismos que les impiden hacerlo. Estas semillas se conocen como durmientes o latentes, necesitando para lograr una optima germinación algún tratamiento previo a la siembra.
La dormición o latencia es el estado en que se encuentra una semilla viable sin que germine, aunque disponga de la suficiente humedad para embeberse, una aireación similar a la de las primeras capas del suelo, y una temperatura adecuada entre 10° y 30°C.
Las causas de la dormición o latencia puede ser debidas a diversas causas, y dividirse en:

1-Exógenas: debidas a la dureza de la cubierta seminal que impide el paso del agua, del aire y gases a través de la misma (físicas); debida a inhibidores presentes en la cubierta seminal (químicas); debida a la resistencia mecánica de la cubierta seminal al crecimiento del embrión (mecánicas).
2- Endógenas: en algunos casos la remoción de la cubierta seminal no permite a los embriones germinar normalmente, esto puede ser debido a: I) inmadurez del embrión II) en embriones maduros, inhibidores presente en el eje embrionario o en los cotiledones.
3-Combinación de factores: a veces la dormición física de la cubierta seminal esta combinada con una dormición fisiológica del embrión. En estos casos debe primero eliminarse la dureza de la cubierta seminal (por ejemplo mediante la escarificación) y después aplicarse para romper la dormición del embrión un tratamiento de frió húmedo, es decir una estratificación fría.

En condiciones naturales, la permeabilidad de la cubierta seminal aumenta por la acción de heladas, acción de microorganismos del suelo, pasaje por el tracto digestivo, etc. hasta que se produce la germinación. De manera artificial para vencer la dormición causada por dureza o por impermeabilidad se debe acudir a tratamientos que ablanden la dureza de las cubiertas seminales o aumenten la permeabilidad al paso del agua y al oxígeno.
Dentro de los tratamientos que se aplican a la semilla para interrumpir este tipo de dormición o letargo se encuentra la escarificación que consiste en la ruptura o ablandamiento de la cubierta seminal para que la germinación suceda. Puede ser:
1. escarificación mecánica (cortaduras, incisiones o raspados) a través de un escarificador eléctrico o con cualquier abrasivo (cuchillo, lija, lima, martillo, etc.) que corte, rompa, raspe o raje la capa externa impermeable (trata de simular el desgaste por la acción de las partículas del suelo).
2. escarificación química (alcohol o ácidos) se realiza por inmersión de las semillas en ácido sulfúrico o clorhídrico a distintas concentraciones y por distintos periodos de tiempos, los cuales dependen de cada especie, el efecto producido es el agrietamiento de la semilla (trata de simular el paso por el tracto digestivo de los animales).
Como dijimos anteriormente otra causa de la dormición o letargo es debida a causas internas del embrión. Las semillas de muchas especies no germinan aunque se les quite completamente la cubierta y se coloquen en condiciones favorables para la germinación. Este fenómeno es debido a condiciones fisiológicas del embrión, necesitando este tipo de semillas un período de postmaduración.
Dentro de los tratamientos que se aplican a la semilla para interrumpir este tipo de dormición o letargo se encuentra la estratificación. La estratificación fría consiste en mantener las semillas con una temperaturas entre 3 y 6 ºC durante un cierto periodo de tiempo, que va desde 2 semanas o llegar a varios años. La estratificación fría se puede llevar a cabo de manera natural a la intemperie en el exterior durante el invierno (si el clima es fresco y presenta dichas temperaturas), poniendo en una caja con sustrato (mezcla de arena con turba, mitad y mitad) una capa de semillas, una capa de sustrato, de manera intercalada. Otra forma de estratificar es en arena o turba en un recipiente cerrado o una bolsa de plástico dentro de una cámara durante un cierto periodo de tiempo. En cuanto empiecen a brotar o trascurra el tiempo determinado deberán sembrarse las semillas.

.: Ensayos de germinación
El análisis o ensayo de germinación tiene como objetivo fundamental conocer el máximo potencial de germinación de un lote de semilla, evaluar de manera confiable la calidad de la semilla, sirviendo para comparar este valor, con diferentes lotes de una misma especie; además se usa a menudo para calcular la cantidad de semilla que debe sembrarse para obtener una cierta cantidad de plántulas.
Debido que la semilla es objeto de transacciones comerciales, los procedimientos en cada uno de los análisis deben tener normas comunes. Los análisis de las semillas en la mayoría de los países del mundo se efectúan de acuerdo a las normas internacionales para los ensayos de semillas (ISTA), que recomiendan para cada especie las condiciones optimas de temperatura, exposición a la luz, sustrato a utilizar, métodos para superar dormición (de ser necesario), y duración estimada del test; con el objetivo de obtener una germinación uniforme y completa.
Objetivo y Estrategia
Introducción
Las plagas y enfermedades son componentes naturales de la dinámica de los bosques y suelen desempeñar funciones importantes. Sin embargo, en determinadas condiciones pueden redundar negativamente en el crecimiento y la supervivencia de los árboles, el rendimiento y la calidad de la madera y de los productos maderables y no maderables y en las funciones de los bosques, entre ellas la conservación del suelo y el agua”. El brote de plagas puede causar pérdidas económicas y ambientales de consideración, y dar por resultado restricciones al comercio de los productos forestales.

La preocupación por el estado sanitario del bosque se presenta como un tema prioritario teniendo en cuenta la preservación de las múltiples funciones de los bosques que afectan a la comunidad en su conjunto; en la Argentina por su parte y teniendo en consideración la significativa inversión que realiza el estado a través de la Ley de Inversiones en Bosques de Cultivo (Ley 25.080) la sanidad de las plantaciones forestales constituye un aspecto de suma importancia en la cadena forestal productiva.

Objetivo
Desarrollar actividades de elaboración y difusión de información y articulación interinstitucional orientadas a la transferencia, intercambio y actualización de conocimientos, evaluación del estado sanitario y organización de medidas concretas de intervención así como a la integración del sistema fitosanitario forestal, en relación a las plagas de mayor relevancia de los bosques cultivados.

Estrategia
En función de los recursos disponibles y las prioridades de intervención, se considera que las acciones deben estar centralizadas en: - Identificar y evaluar posibles articulaciones con otras instituciones y en particular con el SENASA que permitan una mejor integración en el sistema fitosanitario forestal. - Desarrollar actividades de intercambio y difusión de información incluyendo una red de información que permita: a) transferir y actualizar los conocimientos disponibles en lo referido al MIP. b) realizar un seguimiento permanente del estado de situación sanitario de los bosques cultivados. c) definir medidas de intervención frente a problemáticas concretas.