Buenas Prácticas para aplicar Fitosanitarios

Uso responsable - Seguridad - Eficacia - Cuidado ambiental - Producción de alimentos - Inocuidad

 

La adopción de buenas prácticas de agricultura (BPA) posibilita producir de manera eficiente alimentos seguros cuidando el ambiente y la salud de las personas.

Impulsadas por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, con el apoyo de numerosas organizaciones y municipios, estas jornadas demostrativas están dirigidas a garantizar un uso racional y responsable de los fitosanitarios, con énfasis en las técnicas y equipos empleados.

La utilización y aplicación de fitosanitarios demanda información profesional y precisa, destacando la necesidad de implementar BPA.

 

El paso a paso de una aplicación segura

Los productos fitosanitarios y el manejo de los envases deben ser utilizados en forma correcta para evitar consecuencias indeseadas.

Las buenas prácticas consisten en una serie de pautas que se enumeran a continuación:

  • Contar con receta agronómica expedida por un asesor profesional.
  • Contratar el servicio de aplicación de acuerdo con la normativa vigente a nivel nacional, provincial y municipal.
  • Usar equipamiento de protección personal.
  • Transportar los productos fitosanitarios lejos de alimentos y agua, en la caja del vehículo, evitando golpes y caídas.
  • Almacenar los fitosanitarios en el lugar correcto –depósitos exclusivos - y condiciones adecuadas de ventilación, humedad, etc.
  • Antes de realizar la mezcla de fitosanitarios se deben verificar las indicaciones del marbete, en cuanto a restricciones (factibilidad, secuencia de mezcla, etc.) y dosis y diluciones recomendadas.
  • Llenar el tanque de la pulverizadora hasta la mitad de su capacidad y agregar luego el fitosanitario evitando derrames o salpicaduras.
  • Poner en marcha el agitador del equipo. Completar el llenado del equipo con agua, sin dejar de agitar.
  • Efectuar el triple lavado de los envases, volcando el líquido utilizado en el mismo tanque de la pulverizadora. Perforar los envases para que no puedan reutilizarse. Con posterioridad llevar los envases a un sector identificado del campo, bien delimitado, cubierto y ventilado.
  • Lavar todos los elementos empleados, vaciando el agua de enjuague en el tanque y taparlo herméticamente.
  • Calibrar las pulverizadoras siempre con agua.
  • Evitar la deriva, para ello considerar el tipo de pastillas, la presión de trabajo en función del tamaño de gota deseado, la velocidad del viento y la humedad relativa.
  • Reemplazar aquellas pastillas que dosifiquen irregularmente con respecto a sus especificaciones técnicas; nunca destapar las boquillas soplando ni con palitos o alambres.
  • Observar cuidadosamente el manómetro.
  • Todo equipo debe poseer un tanque de agua limpia.
  • Lavar el equipo después de la jornada de trabajo y derivar el agua de lavado a zonas indicadas al efecto.
  • Lavar la ropa utilizada durante el proceso de aplicación con abundante agua y jabón.
  • No lavar nunca la ropa de trabajo junto a la de la familia.
  • Hacer respetar los períodos de reingreso al lote y los tiempos de carencia.
  • No se deben quemar ni enterrar envases vacíos.

 

Soluciones para la deriva

La deriva es el desplazamiento de la pulverización fuera del sitio elegido como blanco, a menudo provocado por las masas de aire, aunque otros factores como la temperatura, humedad relativa, intensidad y dirección del viento pueden afectarla.

  • Las características del fitosanitario: una mayor viscosidad y menor volatilidad del producto reduce la tendencia a deriva.
  • Las condiciones atmosféricas: la velocidad y la dirección del viento, la temperatura y la humedad ambiental afectan la aplicación de una forma directa, incidiendo en la vida y destino final de las gotas.
  • La idoneidad del operador: se trata de un factor crítico para obtener aplicaciones eficaces y evitar las derivas.

 

SUBIR