Camélidos silvestres


La extraordinaria calidad de la fibra de vicuña y el alto precio del que siempre gozó en el mercado hicieron que, al contrario de lo sucedido con la llama, a partir de la colonización española se incrementara su cacería; esto, sumado a la perdida de las técnicas antiguas de esquila en vivo, puso a la especie al borde de la extinción. Como dato ilustrativo puede citarse que, según Laker y otros, en el siglo XVIII se exportó por el puesto de Buenos Aires una media anual de pieles y fibra de este camélido correspondiente a una matanza de 20.410 animales alcanzando, en 1783, un pico equivalente a 50.000 vicuñas cazadas.

Hacia la década del ´60, la vicuña llegó casi a la desaparición pero, en 1971, la Argentina se adhirió al Convenio para la Conservación de la Vicuña, suscripto con anterioridad por Perú y Bolivia, y se puso en vigencia la prohibición de su cacería. Esta medida hizo que la población de esta especie se recuperara rápidamente, como se puede apreciar en el gráfico.

Elaborado por el Área Camélidos sobre la base de datos de Canedi y Virgili citados por Frank (op. cit.), y del Convenio Vicuñas 2001/2003

Los guanacos también han sufrido la cacería indiscriminada pero se estima que su población alcanza en la actualidad las 500.000 cabezas, siendo las provincias patagónicas las que detentan la mayor concentración.

En la actualidad se están en desarrollo técnicas de manejo y esquila en vivo de las dos especies de camélidos silvestres: la vicuña en la Puna y el guanaco en la Patagonia, a través de las siguientes modalidades:

  • En cautiverio: manteniendo y reproduciendo, en forma intensiva, tropas dentro de áreas cercadas.

  • En semicautiverio o cautiverio extensivo: capturando animales de la silvestría y amansándolos para mantenerlos en grandes terrenos cercados.

  • En silvestría: método consistente en el rodeo de las tropas para su encierre, esquila y posterior devolución a la vida silvestre.

De acuerdo con los datos con que se cuenta, la producción de fibra de vicuña en criaderos privados del NOA es aún incipiente, dado que, el promedio anual de fibra obtenida en total entre 1997 y 2003 sólo llega 53,89 Kg, producto que se corresponde con la esquila de 269 animales. El aprovechamiento en silvestría, en cambio, es plenamente compatible con los convenios internacionales vigentes y tiene un gran potencial de expansión.

SUBIR