Regionalización de la problemática de los camélidos

 

En el plano geográfico, la heterogeneidad de situaciones existentes en la Argentina se manifiesta en la diferenciación de regiones dentro de las que se da, con cierta homogeneidad, un conjunto de factores que las diferencian de las demás.. Considerando la magnitud significativa de las poblaciones de camélidos y el porcentaje de la participación de las provincias en el total de la población del país de cada especie, pueden diferenciarse claramente dos conjuntos de provincias que, coincidentemente, comparten también un área geográfica coherente.

En los gráficos que figuran a continuación puede observarse la clara diferenciación existente entre un grupo de provincias con población significativa de llamas y vicuñas, de las que tienen una existencia de guanacos relevante. En cada uno de esos conjuntos se destacan, por la importancia de sus poblaciones de camélidos, la provincia de Jujuy en el NOA y Santa Cruz en la Patagonia.

   
 
Elaborado por el Área Camélidos en base a datos de Grimwood, Lichtenstein, Vilá y del Convenio Vicuñas 2001/2003, citados por Laker y otros (op. cit.); Amaya, von Tungen y De Lamo, citados por Frank (op. cit.).
 

Sumando a la distribución de las poblaciones de camélidos sudamericanos otros factores, puede esbozarse una agrupación de tres situaciones con características en común y coherencia geográfica. A estas regiones hay que sumar las experiencias puntuales de cría que se están llevando a cabo en diferentes zonas del país.


La región Andina

Comprende las zonas de montaña de las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja y San Juan. Se trata de un área montañosa espacialmente continua del Noroeste andino argentino, donde se desarrollaron las más florecientes culturas originarias sedentarias que utilizaron la fibra de vicuña, así como la llama para carne, fibra y transporte, prácticas que actualmente conservan vigencia. Sus límites coinciden con el área de dispersión actual de la vicuña y, aunque hay presencia de guanacos, su población es escasa.

Subrregión Puna

Se trata de las zonas escarpadas de cordillera y precordillera que ocupan el extremo occidental de las provincias de La Rioja y San Juan, con presencia y actividad humana escasa. Estas condiciones facilitan la existencia de fauna silvestre como la vicuña, pero la cría de llamas tiene aquí una importancia despreciable.

Quienes llevan a cabo experiencias de utilización del camélido en esta región son productores agropecuarios o inversores que lo hacen con un criterio empresarial y. en algunos casos, de experimentación con apoyo científico y tecnológico. En la actualidad, en las provincias de santa Cruz, Chubut y Río Negro existen ya siete criaderos con planteles de más de 1000 cabezas cada uno.


La región Pampa-Sierras Centrales

Abarca un área geográficamente amplia pero las experiencias de cría y de uso de camélidos se dan en puntos dispersos. Aunque la magnitud del rodeo total de estos animales es aún muy pequeño, la región se caracteriza por la alta calificación de los productores y técnicos de los emprendimientos.

Subrregión Sierras centrales
Las experiencias de cría de llamas que se llevan a cabo en esta subrregión constituyen una reinplantación de la especie ya que, en épocas anteriores a la conquista española, en el área que abarcan las Sierras Centrales, habitaban camélidos silvestres y sus pobladores originarios practicaban la ganadería de llamas pero, posteriormente, los camélidos fueron desapareciendo.

Subrregión Llanura pampeana
Esta es un área donde no hubo en épocas pasadas camélidos pero han surgido en las últimas décadas iniciativas dispersas de cría de llamas. Debido al clima y a los recursos naturales y técnicos disponibles, las posibilidades que tiene esta subrregión para la ganadería de camélidos son destacables, pero es poco probable que esta producción se propague a expensas de la ganadería bovina y de la agricultura de alta rentabilidad. Por las características de rusticidad y de impacto ambiental de estos herbívoros, es más razonable concebir como territorio de expansión de esta ganadería la Pampa Seca y las Sierras Centrales.

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